#dataviz sobre #OEWUGR

Con motivo de la celebración de la Open Education Week, a escala mundial, la UGR organizó en Granada diversos actos en colaboración con el CEVUG, la OSL y MediaLab UGR. De ellos participé activamente en el celebrado el pasado 10 de marzo: las I Jornadas sobre Educación Abierta, que pude ayudar a organizar, así como participar con una ponencia propia sobre visualizaciones de datos.

Como ejemplo de este tipo de #dataviz, realicé una exploración visual de la red social que el hashtag usado con motivo de esa semana (#OEWUGR) ha posibilitado, con la participación, como se ve en la imagen, de diferentes grupos y entidades. Tienes a continuación la imagen estática, con la intensidad de flujos entre los participantes.

OEWUGR

Como esta imagen es .png no puede ampliarse mucho, aquí tienes la imagen en .svg para que puedas ampliarla todo lo que quieras. También he creado esta visualización interactiva para explorar y aislar cada elemento de la red a tu antojo.

Además, puedes consultar el ranking de tuiteros que han utilizado el mencionado hashtag en el siguiente enlace al Tableau público.

Móvil encriptado: prohibida la entrada

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Uno de los grandes debates en esta Era Digital se sitúa en torno al controvertido tema de la privacidad, como ya pusieron de relieve en su día Julian Assange y Edward J. Snowden. Esta vez, paradójicamente, ha sido Apple la encargada de volver a poner en primera línea el mencionado asunto, al negarse a desbloquear un iPhone al FBI para una pesquisa policial.

Pero las cosas no son tan sencillas. Desde otoño de 2014, Apple renunció a poder acceder a los datos de los terminales del individuo que los encripte. No ocurre lo mismo con su servicio de nube iCloud, al que sí que tiene acceso y es ‘hackeable’, como demostró recientemente el robo de fotos personales de famosos como Jennifer Lawrence. De hecho, de las más de 11.000 peticiones judiciales de acceso a las cuentas de iCloud, Apple atendió positivamente a más de 7.000. La disposición, por tanto, de los de Cupertino está fuera de toda sospecha. El problema ahora es que los feds quieren abrir el dispositivo en sí, el iPhone, lo que, si está encriptado con una clave de 256 bits, es casi imposible, y para lo que Apple tendría que crear un software que actualmente no posee, y que, ahí está la clave, serviría para desbloquear futuros iPhones implicados en sucesos criminales. Desbloquear uno sería desbloquearlos a todos, como el anillo único de Tolkien.

La negativa de la compañía, en una publicitada carta del CEO Tim Cook, ha sonado, dicen los federales, a estrategia controlada de marketing. Pero los de Cupertino afirman que en el centro de todo está la importancia, por encima de todo, del usuario. La polémica está servida: ¿Apple busca dar seguir dando valor a su marca o hay una verdadera postura en pos de la defensa de la privacidad del usuario? Por otro lado, el interés del FBI parece altamente sospechoso. ¿Se les han agotado las líneas de investigación para, ahora, seguir investigando mediante el móvil del terrorista? ¿Dónde estaría entonces la línea roja de la privacidad? O mejor dicho, ¿quién la marca? ¿El usuario o la compañía a la que has comprado tu móvil?

No estoy en contra de que, llegado el caso, abran los datos que de mí tienen Google, Facebook o Twitter, por ejemplo, pues yo mismo he proporcionado esos datos o los he hecho públicos, pero lo que hay dentro, en la memoria interna de mi móvil podría equivaler a entrar en mi casa. Y hasta aquí, señores, habríamos llegado.

¿Va a morir Twitter?

La red social Twitter copa hoy titulares en las secciones de tecnología de muchos periódicos. La razón: sus directivos han decidido, estratégicamente, cambiar el orden cronológico en el que se muestran los tuits en cada timeline de cada usuario, es decir, un algoritmo decidirá, al igual que ocurre en Facebook, qué contenido es el más importante para cada tuitero.

Hace ya unos meses cuando empezaron a conocerse estos planes (negados por los CEOs de la compañía) los usuarios se lanzaron a degüello, como viene siendo habitual en Internet, con el hashtag #RIPTwitter que se hizo trending topic , y proclamaron la inminente muerte de la red social. No hay que olvidar que la decisión viene provocada por las numerosas pérdidas, económicas y de usuarios, debido a un modelo de negocio que no se revela rentable, y a pesar de su salida a bolsa, porque, a pesar de su éxito social, es complicado describir a día de hoy para qué sirve Twitter.

De hecho, es algo que me ocurre mucho cuando explico este tipo de nuevas tecnologías en mis clases. Facebook está plenamente aceptado, aunque muchos de sus mecanismos ocultos, como el propio algoritmo que enseña y esconde lo que aparece en nuestros muros, no se conoce ni comprende bien. Twitter no está tan generalizado. Se conoce y a veces se usa, pero el número de usuarios activos es bastante menor que en la red de Zuckerberg. La interacción entre las dos grandes redes sociales es visible: Facebook ha adoptado el uso de hashtags (aunque no ha cuajado mucho) y recientemente ha buscado integrar las noticias de los principales medios en los perfiles de sus usuarios; por otro lado, Twitter cambió el botón para marcar tuits favoritos por un “me gusta” facebookero. 

Sin embargo, el alma de Twitter es su inmediatez y su equidad, y con este cambio reciente se pierde la segunda característica. Twitter seguirá siendo una herramienta de información, usada por medios, influencers y tuiteros convencidos, pero si lo que busca es ampliar mercado, aunque pueda parecer una buena opción a corto plazo (dicen ellos que con el nuevo sistema la gente tuitea más), por lo que significa contra su propia esencia podría ser el golpe de gracia que entierre definitivamente a Twitter. 

10 años de éxitos (y fracasos) del cine español

Con motivo de la celebración mañana sábado de la 29ª gala de los Goya, quisiera mostrar aquí un resumen visual de lo que ha dado de sí nuestros Cine en los últimos diez años. Una visualización de datos de las películas españolas en función de su género, rentabilidad y éxito de crítica popular que me sirvió como proyecto en un taller de Periodismo de Datos de la UNIA y de la que estoy bastante orgulloso.

Resumir diez años de cine español no es tarea fácil. Tenía en el tintero numerosas preguntas: ¿qué películas han aunado éxito de taquilla y críticas? ¿Hay géneros más rentables que otros? ¿Cuáles han sido los últimos fracasos del cine español? Los datos del área de Cine del Ministerio de Cultura están tan cerrados que tuve que dedicar bastante tiempo en extraer y limpiar datos procedentes de otras fuentes más accesibles y manipulables. Por eso la imagen que tienes a continuación es fruto de mucho trabajo, en colaboración con Eleuterio Luceño. Te recomiendo que te la descargues a tamaño completo y en alta definición, hagas zoom y disfrutes de los detalles navegando por la imagen. Asimismo, también tienes a tu disposición todos los datos empleados para que tú mismo trabajes con los datos o, claro está, mejores esta visualización.

Gráfico que resume diez años de éxitos (y fracasos) del cine español
Una década de cine español (2004-2014)

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Bob Dylan estuvo en el balcón del Realejo

La semana pasada me sorprendió gratamente una invitación que me hicieron para participar en un ciclo denominado “La noche de las letras” que se celebra en un pequeño pero acogedor rincón del Realejo: el balcón del Realejo. Los que me conocéis sabéis que escribo (ya, ya lo sé, poco, pero estoy en ello) principalmente textos académicos y sociológicos, pero de vez en cuando hago mis pinitos en ficción y/o audiovisual. El caso es que tras darle muchas vueltas, le propuse a Yolanda, la encargada de promover estos eventos, una lectura de canciones de Bob Dylan, al que considero un auténtico poeta contemporáneo y cuyos textos se estudian en las universidades norteamericanas como las de un autor literario más. No olvidemos que incluso ha estado nominado al nobel de literatura (!). Así que hicimos el evento el viernes pasado, 31 de enero, y personalmente fue una gozada. Hacer cosas nuevas es motivante, y si además tengo a mis amigos cerca para iniciar nuevos ciclos vitales, pues mejor. ¡Gracias a todos los que vinisteis! Espero repetir pronto. Para los que no vinisteis (sé quienes sois, os tengo en mi lista, ejem, ejem) aquí os dejo el texto y las canciones que tuvimos la oportunidad de repasar juntos. Por cierto, si pincháis el título de la canción, podréis ver la letra original junto con una traducción. No es la mejor de las traducciones, pero fueron la base principal de mi lectura del balcón.

La historia de Robert Allen Zimmerman podría ser la de cualquiera de nosotros. Criado en una pequeña comunidad, vivió su juventud amarrado a la música que emitía la radio. En 1955 se pronuncia “rock and roll” por primera vez. Esa radio que apasiona a Bobby acerca a miles de jóvenes un ritmo increíblemente pegadizo y contagioso. Pero a Dylan no le basta, le parece demasiado superficial, no era realista, por lo que busca refugio en el serio mundo del folk, que hablan de tristeza, lucha, esperanza, fe, triunfo y espiritualidad. Cuando descubrió a Woody Guthrie, cuya guitarra rezaba “esta máquina mata fascistas”, tuvo su epifanía y decidió que él también quería escribir canciones que “enseñaran a vivir”. Cambia su nombre inspirado por el poeta Dylan Thomas y se traslada a Nueva York para conocer a su ídolo Woody, que yacía enfermo en un psiquiátrico. Actúa en diversos locales y firma con Columbia que le edita su primer disco. Éste, una colección de material folk, blues y gospel y dos temas propios pasa desapercibido. Su relación con Suze Rotolo, hija de familia de izquierdas comprometida, con la que sale en la portada de su segundo disco, le hace tomar conciencia de mucha de la problemática del momento sobre la lucha por la libertad y la justicia. Es entonces cuando comienza a firmar sus mejores letras, y The Freewheelin’ Bob Dylan, su segundo vinilo lo catapulta al éxito. Bob Dylan entra con letras de oro en la historia de la música contemporánea.

Dylan es un músico en el amplio sentido de la palabra, un poeta contemporáneo, que usa la música como arma de creación masiva y crítica social. Crea una voz nueva, una nueva forma de contar historias, de narrar, de comunicar en definitiva, mezclando las formas tradicionales del folk con la reflexión personal, la lírica imaginativa y surrealista y mucho humor. Supuso toda una revolución lírica e influenció toda la música pop. Los Beatles fueron sus embajadores en toda la corte oficial y transmitieron su palabra adaptando sus formas a su propio estilo.

Dylan supone, en estos primeros discos, la pureza y la desnudez de la inocencia rebelde y crítica: una armónica, una guitarra y una voz áspera y nasal que no superaría un solo casting de Operación Triunfo o La Voz es suficiente para transmitir y comunicar. Nunca el medio fue tanto el mensaje. Su humildad le lleva a afirmar que no es mérito suyo, que las canciones están ahí, esperando ser escritas por alguien. Se erige en el vehículo para la captación y transmisión del inconsciente colectivo. Recupera el papel del artista como testigo de la realidad y altavoz de las injusticias, el papel que antes tenían los barcos y bufones, los juglares, la mosca cojonera en el oído del poderoso. En los 60, con la escalada bélica tras la guerra fría y la revolución cultural, Dylan estaba en el sitio adecuado y en el momento preciso.

Blowin’ in the wind

Con apenas 22 años, ya escribe obras maestras como esta. Este es su primer gran éxito y la canción que abre su segundo disco, The Freewheelin’ Bob Dylan se convirtió al momento en un himno pacifista y un clásico de la música. Canción protesta sobre la paz, la guerra y la libertad, fue comentada por el propio Dylan así:

“Creo que entre el gran número de criminales que existe, se pueden contar los que vuelven la cara cuando ven el mal y saben que es el mal. Yo no tengo más que veintiún años y sé que se han hecho ya demasiadas guerras; ustedes, los que tienen más, lo deberíais saber mejor aún. Ahora la mejor forma de responder a las preguntas de la canción, es exponerlas.”

Masters of War

Tercer corte del Freewheelin’, un puñetazo en la cara de los poderosos, un aviso de que sabemos cómo funciona el poder y no vamos a permitir la injusticia descarada. Dylan dijo sobre ella:

“se supone que es una canción pacifista contra la guerra. No es una canción contra la guerra. Es una canción en contra de lo que Eisenhower llamaba “Complejo industrial-militar” en su etapa final como Presidente. Ése ambiente estaba ahí, y yo lo capté”.

Aquí podéis ver la versión que Eddie Vedder, de Pearl Jam, hizo sobre la misma:

A Hard Rain’s A-Gonna Fall

Aunque coincidió con la crisis de los misiles cubanos, el sexto corte del Freewheelin’ habla de manera amplia sobre la injusticia, el sufrimiento y la guerra de manera apocalíptica, casi como un profeta bíblico. Personalmente, es una canción muy emotiva para mí porque el hijo de ojos azules podría ser mi hijo y porque advierte sobre los tiempos duros que están por venir. Vamos, que podría haberse escrito hoy mismo. Esta versión es de Jason Mraz:

Don’t think twice, It’s all right

Cuando su novia Suze decidió prolongar su estancia en Italia, Dylan compuso esta melancólica balada. Describía esta canción como

“una declaración que quizás pueda hacerte sentir mejor si estuvieras hablando contigo mismo”.

Dylan ha sido versionado por un montón de artistas, pero nunca hubiera pensado que incluso el rey Elvis pudo llevarla a su terreno.

The times they are a-changin’

Un leit motiv muy usado por Dylan: el cambio social, profetizado de manera amenazante. Incluida en el tercer álbum de Dylan, de título homónimo, fue descrita por Dylan diciendo que

“No puedo decir que los adultos no entienden a los jóvenes como se puede decir que los peces grandes no entienden a los peces pequeños. The Times They are a-Changin’ no es una declaración … Es un sentimiento”

De nuevo, versión por Eddie Vedder:

Subterranean Homesick Blues

1965 es el año del cambio para Dylan. Publica el primer álbum que conforma su “trilogía eléctrica”, Bringing it all back home, en el que se acompaña por primera vez de una banda de rock. Esta vuelta de tuerca viene acompañada también de una profundización en su vertiente lírica más surrealista, ácida, abstracta y personal. Dylan, como buen pionero, fue capaz de prever el desembarco masivo del rock a la cultura popular y dio un paso adelante, lo que fue muy mal visto por sus seguidores folk, que lo tacharon de traidor y lo abuchearon en el famoso festival de Newport. Esta canción que abre el disco es conocida también por el irónico vídeo rodado para el documental “Don’t look back” de D.A. Pennebaker. Su letra rápida y libre, casi inconexa, influenciada por el movimiento beat, la sitúan como un precursor del rap y el hip-hop.

Aunque no he encontrado el vídeo subtitulado, merece la pena fijarse en los carteles, porque la letra es una retahíla de frases surrealistas rimadas en inglés. Por cierto, ¿os suena la imagen?

Maggie’s Farm

El tercer corte de este disco nos habla crudamente de la esclavitud al describirnos la vida diaria de un esclavo en una familia sureña, lo que conecta perfectamente con la lucha por los derechos civiles de la población negra estadounidense en aquellos momentos. Esta canción fue la primera que escuché de Dylan tras escuchar una versión de U2 y por eso también la he incluido aquí. Es esta:

Muse incluso la usaba en sus conciertos:

Rainy Day Women No. 12 & 35

La canción que abre el álbum doble Blonde on Blonde es inusual hasta el momento en la carrera de Dylan, pues tiene instrumentación de viento y un estribillo muy conocido y controvertido. Aunque fue tildada de apología a las drogas y prohibida en numerosas estaciones de radio, la canción resalta lo absurdo de estas críticas a las referencias sobre drogas en la música rock de la época.

Like a rolling stone

Y llegamos a LA canción. Abre el disco Highway 61 revisited, considerado por el propio Dylan el mejor de su carrera, su cúspide artística y creativa. Se ha descrito el tema como revolucionario en su combinación de diferentes elementos musicales, el sonido jovial y cínico de la voz de Dylan y la asertividad de la pregunta del estribillo: How does it feel? («¿Cómo se siente?»). La cumbre poética de Dylan transformó su carrera y todavía se la considera una de las composiciones más influyentes en la música popular. Desde su lanzamiento fue un hito tanto en la música como en la cultura popular y elevó la figura de Dylan a icono mundial. Suele aparecer en las listas de mejores canciones de todos los tiempos, normalmente en primer lugar. Se ha interpretado de muchas formas, pero la canción trata de una mujer de clase alta venida a menos. Es una canción que parece resumir la vida arrojada de los que pueden sentir compasión por los que han sido expulsados de la burguesía. “Like a Rolling Stone” trata sobre la pérdida de la inocencia y la crudeza de la experiencia. Los mitos, los patrones y las viejas creencias se desmoronan para revelar una realidad muy difícil. Al cabo del tiempo, Dylan admitió que, en realidad, todas sus canciones son autoreferenciales, y que es el mismo el que no tiene “dirección de casa”. La canción ha sido versionada en múltiples ocasiones, incluidos los mismísimos Rolling Stones (les venía al pelo). Este videoclip fue puntero para la época, aunque llame poco la atención.

Una última curiosidad: recientemente, para celebrar el lanzamiento de una caja recopilatoria con todos los discos editados por Dylan se hizo un videoclip para la ocasión que, para mi gusto, es el mejor que he visto en mucho tiempo, sobre todo por la parte totalmente interactiva. Pinchad en el enlace anterior y flipad.

Hasta aquí este repaso por la lírica de Dylan. Espero poder hacer un podcast pronto con este material, pero espero que os haya gustado la recopilación y, si no conocíais a Dylan, que por lo menos os haya picado el gusanillo de escuchar algo más de este autor tan influyente para tantos y tantos otros artistas. Ciao!