Visualizando datos de profesores de Comunicación en universidades públicas españolas

A raiz de unos datos publicados por Rafael Repiso y Elías Saíd-Hung sobre profesores, y ampliando la base de datos original (añadiendo datos geográficos de cada sede universitaria y el género de los profesores y profesoras), he conseguido estas diferentes visualizaciones que están disponibles en mi página de Tableau Public.

El dataset original puede encontrarse en la publicación original de Repiso y Saíd: Rafael Repiso, & Elías Said-Hung. (2020). Titulares y Catedráticos de Comunicación en Universidades Españoles (Version 2) [Data set]. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3638224. Y el modificado para mis visualizaciones podéis encontrarlo al descargar el libro de trabajo de Tableau.

Accede aquí a la visualización interactiva de estos datos en mi página de Tableau Public

Nuevo artículo sobre metodología de investigación

Pues cierro el año con nuevo artículo sobre la metodología que usé en para mi tesis. Este artículo es la ampliación de la presentación que ya hice (y cuyas transparencias tenéis aquí) en el VI Congreso Internacional de Metodologías en Investigación de la Comunicación, y se ha publicado dentro del número 2 de la nueva revista Comunicación y Métodos, una revista internacional de libre acceso que publica el resultado de investigaciones novedosas en el ámbito de las metodologías de la investigación y la comunicación, editada por Raúl Eguizábal Maza, de la Universidad Complutense de Madrid.

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En este artículo hago un repaso de la metodología usada para estudiar la construcción de la cultura visual a través del análisis de la producción de Instagram en Granada mediante una muestra de 955.564 publicaciones y 375.758 imágenes publicadas y geolocalizadas recogidas a lo largo de un año (entre abril de 2017 y de 2018), con el objetivo de mostrar cómo se construye socialmente la imagen de una ciudad.

Para mí, supone un espaldarazo a las técnicas y métodos usados en la tesis, y creo que es una vía que no se había abierto hasta ahora en España, pero que podría ser fructífera si se superan las limitaciones que imponen las API actuales. El año que viene, seguiré desglosando lo que ha sido la investigación que conformó mi tesis en más publicaciones, a la vez que intentaré aplicarlo a otros objetos de investigación. Gracias a los editores de la revista por confiar en mi trabajo para una revista de este calibre.

Referencia completa: Cantón Correa, F. J. (2019). Cómo estudiar la construcción de la imagen de una ciudad a través de publicaciones de Instagram: una metodología aplicada a Granada. Comunicación Y Métodos1(2), 7-20. https://doi.org/10.35951/v1i2.22

Sobre cine y diversidad funcional

Hoy 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (o con Diversidad Funcional) y desde el área de Cultura de la Diputación de Granada, en colaboración con la UNESCO, me han invitado a participar en una sesión de Cine en la que se proyectará la película Balllad from Tibet (Tian Lai Meng Xiang, de Zhang Wei, 2017) para charlar sobre la relación entre cine y diversidad funcional. He de añadir que esta invitación vino gracias al artículo que escribí hace unos años sobre exclusión social y cine. Me gustaría reproducir a continuación lo que va a ser la presentación que voy a hacer en unas horas en el Palacio de los Condes de Gabia.

Me interesa todo lo que tiene que ver con la construcción de nuestra cultura visual y la visualidad, así como su auge actual. En este sentido, resulta sumamente interesante ver cómo el cine visibiliza o invisibiliza determinados temas como la violencia, el crimen, la pobreza o la exclusión social, convirtiéndose así en un reflejo social de nuestra mirada, que se construye social y culturalmente. El cine es, por tanto, un transmisor de ideas que muestra una parte seleccionada de la vida y que descubre nuevas realidades ocultas al espectador, al que ofrece una realidad desconocida.

Cuando escribí el artículo que mencionaba antes, me encontraba en un momento académico en el que trabajaba en temas de exclusión social y pobreza, desde la sociología, pero me interesaba la comunicación audiovisual (me hallaba cursando estos estudios) como herramienta de construcción de significados sociales. De hecho, apuntaba también en una comunicación sobre la sobrevisibilización del miedo en los medios de comunicación cómo éstos amplificaban y usaban los discursos del miedo a través de ciertas noticias y se construía así una visión irreal del mundo, más peligroso de lo que realmente era, con las cifras de criminalidad en España cayendo desde varios lustros atrás.

El cine también construye una visión del mundo. Y como arte, en numerosas ocasiones está interesado en mostrar historias que muestren los límites y las marginalidades de lo que consideramos normal. Le gusta contar lo extraño, lo original, son las historias que en mayor medida nos atraen más. Cuando el cine decide mostrar lo (normalmente) invisible, esto es, una realidad desconocida para buena parte de la sociedad pero cotidiana para otra parte, la marginalidad deja de serlo. Desde el interés narrativo, se visibilizan realidades desconocidas.

En el cine existe el denominado Test de Bechdel, que sirve para evaluar si un guion narrativo, ya sea de película, serie, cómic u otra representación artística, cumple con unos estándares mínimos que sirvan para evitar la brecha de género. Los requisitos para que la obra supere el test son, básicamente:

  • Que aparezcan al menos dos personajes femeninos.
  • Que estos personajes se hablen la una a la otra en algún momento.
  • Y que esta conversación trate de algo distinto a un hombre (sea o no una relación romántica, por ejemplo, familiar).

Me gustaría entonces plantear: ¿podríamos crear un test sobre diversidad funcional? Uno que hable de las obras artísticas en las que podamos comprobar que aparecen varios personajes con diversidad funcional, que éstos hablen entre sí y que el tema no sea algo relacionado con la diversidad funcional. También habría que ver si son o no los protagonistas de la historia que se cuenta y si es relevante en ella o no su discapacidad. En definitiva, sabemos que existe una brecha relacionada con la diversidad funcional, pero ¿qué visión es la que se da en el cine sobre este hecho? A veces, la propia diversidad es una buena excusa para que un actor o actriz pueda lucirse y ganar por su interpretación algún premio de prestigio como el Oscar.

El Cine es también un medio de transmisión de valores, por lo que es útil para promover actitudes positivas hacia la diversidad funcional. Aunque nos resulte visualmente atrayente, como ocurría con las atracciones de feria, con ese voyeurismo malsano que segregaba a las personas con diversidad funcional, hemos de superar, como ha ocurrido en la historia del cine, esa visión estereotipada y llena de prejuicios. Como afirma Olga Mª Alegre en “La discapacidad en el cine: propuestas para la acción educativa”, “la historia de la discapacidad en el cine es la historia de una distorsión de la imagen según los intereses económicos, políticos o sociales de la época, presentando el punto de vista del no discapacitado y excluyendo el de la persona con discapacidad”. Hasta el cine independiente de los 70 y, sobre todo, en los 80, la discapacidad será tratada como excusa argumental o para ilustrar ciertos estereotipos, pero desde entonces el tratamiento comenzará a ser más profundo y desarrollado, aunque esto conviva con cierta ambigüedad en algunos casos. Un punto de inflexión ocurrirá en 1986, con Hijos de un Dios Menor, éxito internacional de crítica y público, donde la discapacidad auditiva se convierte en el centro de la película, y además la actriz Marlee Matlin tiene esa diversidad funcional.

Desde entonces hay otra visión más ajustada a la realidad, más humana y centrada en la persona, consecuencia de los avances sociales de las últimas décadas. Y el cine es un reflejo de ellos. No obstante, siguen habiendo algunos aspectos que no se ajustan a la realidad:

  • La frecuencia con que aparecen estos personajes no se corresponde con la proporción de personas con diversidad funcional que hay en la sociedad.
  • Normalmente se trata de actores interpretando a personas con diversidad, no que tengan esa diversidad funcional realmente.

Por eso, aunque no nos guste la visión que se dé en algunos momentos, hay que aplaudir casos de éxito como Campeones, que visibilizan una realidad de una manera tan positiva. Voy a añadir algunos datos más:

  • Las personas con discapacidad tienen aún escasa presencia, aunque desde la década de los ochenta han aumentado el número de películas con protagonistas con diversidad funcional.
  • La mayoría de las películas son de género dramático, especialmente dentro del melodrama (emotivas) o de drama realista (basadas en hechos reales). Hay excepciones, pues también hay comedias, musicales o de animación.
  • Se trata más la discapacidad motora, pero también la intelectual y sensorial. Las menos tratadas suelen ser el autismo y otros trastornos del desarrollo.
  • Los temas tratados suelen ser:
    • Personales: autoestima, miedos, preocupaciones, aceptación, rechazo, soledad, autonomía…
    • Familiares: aceptación, relaciones familiares, conflictos de pareja, abandono y maltrato, superación dentro de la familia…
    • Interpersonales: amistad, amor, matrimonio, relaciones…
    • Otros: sociales, médicos, educativos…
  • Hay una desaparición paulatina de los estereotipos (aquellos que Norden puso de manifiesto en 1998 en “El cine del aislamiento”: desventurado cómico, dulce inocente, vengador obsesivo, villano discapacitado, noble guerrero, santo sabio y ciudadano superestrella) y de los extremos irreales entre lo muy negativo y lo muy positivo. Cada vez son más realistas, no discriminatorios, visibilizadores, sin dramatismos ni coralinas.

La evolución ha sido grande desde los estereotipos de las primeras películas mudas. Hoy se hacen películas muy interesantes, también éxito de crítica y público, y que están protagonizadas por personajes con algún tipo de diversidad funcional que, además, son una parte principal del argumento y su desarrollo, como ocurre en la reciente y estupenda Joker, de Todd Phillips.

Desde aquí, somos cada vez más audiovisuales, ahora consumimos más historias audiovisuales que nunca, especialmente en formato largo a través de las series. Y además lo hacemos a través de Internet: 2019 ha sido el año en que por primera vez el consumo audiovisual por Internet ha superado al televisivo. Desgraciadamente, en demasiadas ocasiones las series repiten los mismos estereotipos y paternalismos que en el cine.

¿Qué hay que hacer entonces? Educar a través del cine, aprovechar las emociones que suscita para normalizar determinadas situaciones. El cine es un recurso didáctico y debemos aprovechar la fuerza que tiene para conmovernos, pero también para abrir debates, cambiar ideas, construir miradas. La diversidad funcional es un tema en el que la visibilidad se torna fundamental. Que ver lo invisible lo hace visible. Y esta visibilidad y esta mirada es hoy día imprescindible para una sociedad más inclusiva, más justa y más social.


[Actualización: la presentación fue todo un éxito, pues en torno a unas 60 personas acudieron al evento y, aunque la hora y el tiempo no dio pie a un debate en la sala, pudimos conversar, en petit comité, de esta relación entre cine y diversidad funcional, así como de otros temas culturales. Agradezco a los asistentes su interés y asistencia y animo a su participación en próximos eventos de este tipo. Y gracias a la Diputación de Granada por contar conmigo en él. Espero que haya más.]


Referencias y enlaces:

Bibliografía sobre pensamiento visual y visualización de datos

Dejo aquí una sucinta bibliografía sobre el tema de pensamiento visual y visualización de datos, ya que cuando he hecho algunas charlas sobre estos temas algunos de los alumnos me la han pedido.

Sobre pensamiento visual, imágenes, fotografía, cultura visual, narrativa transmedia y convergencia mediática

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Sobre visualización de datos

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Lankow, J., Ritchie, J., & Crooks, R. (2013). Infografías: El poder del storytelling visual. Barcelona: Gestión 2000.
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Meirelles, I., & Armada Antolín, M. (2014). La información en el diseño: Introducción a las historias, las teorías y las mejores prácticas para la visualización eficaz de información. Badalona, España: Parramón Arts & Design.
Nussbaumer Knaflic, C. (2017). Storytelling con datos. Anaya Multimedia.
Tufte, E. R. (Ed.). (1970). The quantitative analysis of social problems. Reading, Mass: Addison-Wesley.
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Tufte, E. R. (2004). The visual display of quantitative information (2nd ed., 3rd printing). Cheshire, Conn: Graphics Press.
Tufte, E. R. (2006). Envisioning information (1st ed., 11th. repr). Cheshire, Conn: Graphics Press.
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Imagen por JonundOwn work, CC BY-SA 4.0, Link

Ver (y compartir)

 

¿Qué impulsa a alguien a hacer una foto? Probablemente ha visto algo que le llama la atención, algo que desea inmortalizar. Un instante que han visto fugazmente sus ojos pero que le han llamado la atención. Sin embargo, en un mundo post fotográfico, más importante aún que el hecho de hacer una foto es el hecho de querer compartirla, de difundirla. En definitiva, de que esa imagen captada por sus ojos se transforme en comunicación social.

Esto es posible hoy gracias a los smartphones, pequeños ordenadores que, entre otras muchas funciones, permiten también hacer fotos con una calidad asombrosa en cualquier lugar en el que estemos.Si hubiéramos comentado esta posibilidad a las anteriores generaciones, que cargaban con una cámara fotográfica y sus farragosos carretes, cautelosos a la hora de sacar estas instantáneas porque se limitaban a 24 ó 36 fotos de capacidad. probablemente no nos hubieran creído.

Por eso impresiona saber el volumen actual de fotos: cada día se suben a Instagram unos 100 millones de imágenes. Parpadeos de millones de personas que no quieren retener, sino compartir. Algunos buscan los detalles de algo más amplio, otros lo que llaman “the big picture”, todo el panorama general (por eso también nos gustan tanto las fotos paisajísticas). Pero en definitiva lo que hoy busca alguien al hacer una foto es mostrar el mundo con sus ojos, ya sea la belleza o la fealdad, la simplicidad o la complejidad, ya sea algo externo o a uno mismo (y a veces también acompañantes) mediante un selfi. Porque ver es saber, y como decía Holmes a Watson, “usted ve pero no observa”. Queremos conocer a los demás a través de sus ojos. Contemplar un trocito de realidad que otros han decidido que vale la pena ver (y compartir). Aunque no nos solemos plantear qué grado de artificiosidad hay detrás. A mí, por el contrario, yendo más allá, me gusta imaginar qué pasaría si algún día la cámara es nuestro propio ojo y pudiéramos hacer fotos con un leve parpadeo…

 

 

Jo tampoc tinc por, Barcelona

Con la tristeza y el estupor aún en el cuerpo por lo ocurrido estas últimos 24 horas en Catalunya, me sigue torturando en la cabeza una imagen que, sin haberla visto realmente, me causa auténtico pavor. Y no es esa que han publicado la mayoría de los medios de comunicación de España, llena de sangre, morbo y búsqueda desesperada de visitas y ventas, no (el clickbait no debería ser un vale-todo sensacionalista). Tampoco he llegado a ver, afortunadamente, las que han usado las televisiones para ilustrar la noticia. La imagen que no sale de mi mente es la de aquel, aquella o aquellos que, frente a una masacre sin sentido, con la sangre aún caliente sobre la acera, oyendo gritos de dolor y sufrimiento, sostiene su móvil y graba la dantesca acera para regocijo de parte del público que asiste al triste espectáculo porque solo quiere pan y circo en la vida.

Como bien dice mi amiga Berta Ballester, que desgraciadamente ha vivido desde demasiado cerca el atentado de ayer, lo que veía era puro Black Mirror: gente que, antes de atender y socorrer a las víctimas, graba o fotografía su sufrimiento para… a ver, para ¿exactamente qué? De verdad, no entiendo su intención. Me planteo, sacando a relucir mi pequeño trocito ‘kapuscinskiano’, que es algo de afán periodístico, pero incluso el más avezado de los periodistas auxiliaría primero y registraría después (bueno, también dependerá del periodista, claro). De verdad, que alguien me lo explique, porque no lo entiendo.

Creo que está más que clara la importancia de la imagen en nuestra iconosfera actual, y lo mejor de todo es ver, como suele ocurrir en cualquier buena comunidad virtual que se precie, como ante los troles que se encargan de difundir bulos y sembrar el desconcierto, o bien de estereotipar y así sembrar la cizaña y el odio (justo lo que pretenden los terroristas, que odiemos como ellos), la propia comunidad es la que, espontáneamente y de manera bien digna, expulsa esas imágenes usando contra-memes de gatitos así como acogiendo en sus negocios y hogares a la gente que corría despavorida sin saber qué hacer por las calles del centro barcelonés.

Sirvan estas palabras como homenaje a todos esos héroes que muestran nuestra mejor cara, la más reconocible, la más auténtica y real, la más extendida, muy a pesar de que existan (como seguirán existiendo) unos pocos indeseables que quieran que nos olvidemos de ello y pensemos lo contrario, que el mundo va a peor. Moltes gràcies a tots! Jo tampoc tinc por!

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Visualizando lo visual

Es la primera vez en la historia que nuestra mirada se ha democratizado y podemos dirigirla hacia lo que de verdad nos interesa

No es novedad que nuestro mundo es cada vez más visual. Síntoma del cambio de paradigma, y también consecuencia del progresivo aumento en el ancho de banda del flujo de información mundial, comunicamos a través de imágenes más que de palabras. La oralidad y la textualidad siguen teniendo importancia (leemos más que antes, escuchamos más radio y música que antes), pero, como animales que hemos heredado un fuerte componente visual, indispensable para nuestra primera supervivencia, estamos acostumbrados a expresar mucho más, a sugerir mucho más, mostrando una sola imagen. Ya lo dice el refrán “vale más una imagen que mil palabras”.

La ensalada de medios en la que nos movemos cada día, con diferentes nombres como transmedia o cross-media, es una reformulación del papel que tiene la comunicación en nuestra historia y nuestras vidas. Y nuestra mirada, la forma que tenemos de ver, observar y, en última instancia, compartir nuestra cosmovisión del mundo, se ha abierto como nunca antes. Ahora no solo vemos, sino que enseñamos lo que vemos y, así, construimos una nueva mirada colectiva, colaborativa, que pinta un fresco fotográfico y sociológico de quienes somos.

Nuestro ojo tiene el poder de visibilizar (e invisibilizar) aquello a lo que otorgamos importancia. El hecho de poder compartirlo da un paso más en esta construcción visual del estatus de la realidad. Intervenimos sobre la realidad al observarla, pero más aún al compartirla, al publicarla, al decir a los demás: ¡fijaos en esto! Y esto es toda una revolución. Antes, los poderosos eran los que dirigían nuestra mirada, como bien dice nuestro admirado Antonio Rodríguez de las Heras. Veíamos la realidad en los ojos de los poderosos, que observaban con interés determinados asuntos mientras miraban para otro lado en otros casos. Pero la mirada se ha democratizado ahora. Todos tenemos una herramienta disruptiva en el bolsillo que además de para comunicarnos auditiva o textualmente hace fotos. Ver algo, fotografiarlo y compartirlo lleva apenas unos segundos y es algo cada vez más común sobre todo porque no hace falta saber cómo funciona una cámara de fotos para hacer una foto bonita (ya están ahí los filtros y algoritmos para ayudarnos).

Photographing_the_Eiffel_Tower_at_dusk
Fuente: Wikipedia

 

Poco a poco iré mostrando aquí mi última investigación: una visualización de cómo vemos a través de Instagram en Granada. En MediaLab UGR estamos recopilando datos sobre las fotos que se publican en esta red social en esta ciudad como ensayo para estudios más amplios, pero estoy ansioso por conocer ya las claves de nuestro ojo granadino: ¿qué fotografiamos? ¿Qué compartimos? ¿Por qué? ¿Qué tipos de fotógrafos digitales hay en Granada? ¿Hay zonas más visibles que otras como la Alhambra? ¿Son realmente las más bonitas? Estas y otras preguntas quiero ir respondiendo a partir de ahora y a través de este blog, espero que por eso también más activo que antes.