Vivir en la distopía

Son muchas las emociones que se acumulan estos días. Hay indignación, pero también estupor, ansiedad, rabia, empatía… Pero quizás, al menos para mí, la sensación o emoción más prevalente es la de estar viviendo un momento histórico, que nos va a unir y marcar a todas las generaciones al igual que ocurrió con otras plagas y enfermedades, pero también con acontecimientos como las Guerras Mundiales, la llegada a la luna, la contracultura de los 60s o el 11-S, por citar algunas.

Esto, al fin y al cabo, es otra guerra, una que llevamos a cabo contra un bichito invisible, pero una guerra, además, en la que de nada nos valen las armas o la fuerza bruta sino un arma mucho más poderosa: el conocimiento. La pluma, se comprueba una vez más, es más fuerte que la espada.

Desde la semana pasada, con el creciente shock que ha supuesto todo esto, aún tengo la sensación de estar viviendo en el capítulo más interactivo de Black Mirror que se haya visto hasta el momento, como una distopía de las que tanto nos gustan en la ficción (pero ya no nos está gustando tanto vivir en la realidad). Una de esas distopías que hemos visto en cientos de películas y series u oído en ficciones sonoras como esos apocalipsis zombis, que siempre nos han resultado ejercicios de ficción, y cuyo factor común siempre es el mismo: la incertidumbre. Bueno, y también la estupidez humana, también bastante común en todas partes (en unas más que en otras).

Quizás consuele pensar que esto sea una prueba (o un capricho) del destino, o simplemente un toque de atención por parte de Gaia, Dios o la propia vida, que nos obliga a parar en un mundo centrífugo que iba demasiado rápido como para ser conscientes de muchas cosas. Obligados a parar nuestras vidas y el ritmo vertiginoso en el que estaban inmersas, parar para luego tomar renovado impulso.

Esto nos va a enseñar a reevaluar muchos aspectos de nuestras vidas, nuestras identidades y nuestras sociedades, y también a revalorizarlos: ¡qué placer era (y será) tomar unas cervezas al sol en una terraza en buena compañía! O celebrar un cumpleaños, una fiesta, rodeado de gente. O pasear por la calle por el simple gusto de hacerlo. Y disfrutar de la compañía de gente que conoces o no. ¡Qué extraña la sensación de ver ese tipo de escenas en pantalla y no poder recrearlas ahora en la vida real!

En definitiva, volveremos a retomar el placer de ser una comunidad, de notar que lo que nos hizo y hace fuertes es nuestra unión como sociedad. Ser capaces de mostrar lo que nos hace excepcionales como especie, nuestra capacidad de trabajar en equipo, la clave que explica todo lo que hemos llegado a alcanzar hasta el momento.

Esto nos va a cambiar por completo. El golpe a nuestro inconsciente colectivo (y personal) es completo. Habrá un antes y un después de esto. Vivir esto cada uno en su casa, sin el apoyo de los demás, será duro, pero, como especie, hemos sobrevivido a cosas peores. Tenemos nuestros hogares como cobijo. Y tenemos la tecnología de nuestro lado para ayudarnos, conectarnos, comunicarnos, expresarnos, entretenernos…

Nos queda un tiempo por delante de introspección, de conocernos a nosotros mismos. De sacar lo mejor y lo peor del ser humano como sociedad. De ser conscientes de nuestras debilidades, pero también de nuestras fortalezas, de seguir esa máxima que popularizó Kant: sapere aude. Vamos a tomar fuerzas para cuando retomemos el ritmo social, y hacerlo entonces de una manera plena de consciencia, crítica con nuestros errores, pero satisfecha de nuestros logros.

Pienso ya en cuando podamos volver a salir a la calle, abrazarnos, besarnos, ver a nuestros familiares y seres queridos. Va a ser una fiesta. Por eso estamos siendo responsables ahora quedándonos en casa, conectando gracias a Internet, saliendo al balcón todos los días a las 20h., no solo por los que están ahí fuera por nosotros, sino también por los que estamos aquí dentro, cumpliendo nuestro papel en esta obra, y porque queremos que estén todos en esa fiesta.

Estoy deseando volver a abrazaros a todos vosotros. Hasta entonces, seguiré compartiendo mis reflexiones y pensamientos de vez en cuando por aquí.

¡Mucho ánimo! ¡Estamos juntos en esto! ¡Juntos podremos y juntos lo haremos!

Hasta la victoria, siempre.

[La foto que acompaña el artículo fue realizada hace dos años. Encontrada en reddit]

Visualizando datos de profesores de Comunicación en universidades públicas españolas

A raiz de unos datos publicados por Rafael Repiso y Elías Saíd-Hung sobre profesores, y ampliando la base de datos original (añadiendo datos geográficos de cada sede universitaria y el género de los profesores y profesoras), he conseguido estas diferentes visualizaciones que están disponibles en mi página de Tableau Public.

El dataset original puede encontrarse en la publicación original de Repiso y Saíd: Rafael Repiso, & Elías Said-Hung. (2020). Titulares y Catedráticos de Comunicación en Universidades Españoles (Version 2) [Data set]. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3638224. Y el modificado para mis visualizaciones podéis encontrarlo al descargar el libro de trabajo de Tableau.

Accede aquí a la visualización interactiva de estos datos en mi página de Tableau Public

Nuevos retos: aprendiendo Python

Los que me conocen, saben que me gusta encarar nuevos retos, y que también me cuesta dejar de ser alumno, que me encanta aprender. Hace un tiempo, por mi interés en el análisis y la visualización de datos me puse a hacer tutoriales de R, un lenguaje de programación útil para estas tareas, pero en esto de los lenguajes de programación, si tenía algo pendiente, eso era aprender Python, un lenguaje cada vez más importante en el mundo del Data Science. Así que me apunté al curso ‘Python aplicado a la Investigación Científica y Tecnológica’.

A diferencia de R, un lenguaje más enfocado para el mundo estadístico y el tratamiento y análisis de datos más puro, Python es un lenguaje mucho más versátil y polivalente, y resulta muy útil para, al igual que R, analizar y visualizar datos de manera rápida, pero, además, para crear pequeños programas directamente (y así automatizar tareas determinado tipo de tareas) y crear scripts útiles y reutilizables.

El curso lo organizaba Darwin Eventur, una asociación de antiguos alumnos de la Universidad de Granada, con los que ya tuve la oportunidad de cursar (virtualmente) un curso de RStudio, que recomiendo para todo aquel que aún no conozca este lenguaje. Y el docente era Pablo Hinojosa aka Psicobye, buen conocido desde los tiempos de la OSL-UGR y cuyas charlas y cursos siempre he disfrutado por el cachondeo con que los impregna. Así que me apunté sin dudar y menos mal que lo hice pronto, porque las plazas volaron con rapidez. De hecho, hay una tercera edición ya programada, también con plazas agotadas, lo que demuestra el interés que despierta en la comunidad científica un lenguaje de programación como Python, por su potencialidad para la investigación.

Psicobyte calentando garganta para comenzar la locución de los ‘Micromachines para Python’.

Todos los que nos acercamos al curso, pudimos comprender las bases y concepto de este lenguaje de programación orientado a objetos. Aunque el bagaje de cada uno era diferente, Psicobyte se encargó de, paso a paso, hacernos programar en Python, primero mediante comandos y órdenes simples para acabar realizando gráficos complejos y accesos a bases de datos y, sobre todo, crear funciones y programas completos.

Para ello, echamos mano de Anaconda, una distribución sencilla de Python, con interfaces de usuario y distintos ambientes personalizables, para usar este lenguaje de manera rápida y desde cero. Por ejemplo, dentro de Anaconda, tenemos Spyder, un IDE equivalente a RStudio para R (de hecho RStudio está incluida en la distribución Anaconda), para crear y probar código ejecutándolo en consola, o Jupyter Notebook, un entorno informático interactivo basado en la web para crear documentos, sobre todo, científicos, quizás la parte más interesante para experimentar con cualquiera de los lenguajes soportados (Python, R o Julia). Además, incluye también el editor de código Visual Studio Code.

En definitiva, una buena manera de acercarse a este lenguaje de programación que, dicen, es el presente y futuro de la Ciencia de Datos por lo que cualquier interesado o interesada en este campo, tendrá que aprender, inevitablemente, a comunicarse con las máquinas mediante este lenguaje llamado Python, un lenguaje pensado para ser legible y, como decía al principio, tiene como principal valor su versatilidad y su utilidad polivalente para casi cualquier tarea. Si estás interesado, el curso de Darwin Eventur es una buena manera de iniciarse en este mundo. Enhorabuena a la organización y el ponente por hacer accesible unos contenidos extensos que dan pie a cada cual profundice en los aspectos del lenguaje que prefieran.

Nuevo artículo sobre metodología de investigación

Pues cierro el año con nuevo artículo sobre la metodología que usé en para mi tesis. Este artículo es la ampliación de la presentación que ya hice (y cuyas transparencias tenéis aquí) en el VI Congreso Internacional de Metodologías en Investigación de la Comunicación, y se ha publicado dentro del número 2 de la nueva revista Comunicación y Métodos, una revista internacional de libre acceso que publica el resultado de investigaciones novedosas en el ámbito de las metodologías de la investigación y la comunicación, editada por Raúl Eguizábal Maza, de la Universidad Complutense de Madrid.

Artículo disponible

Versión online

Descarga en PDF

En este artículo hago un repaso de la metodología usada para estudiar la construcción de la cultura visual a través del análisis de la producción de Instagram en Granada mediante una muestra de 955.564 publicaciones y 375.758 imágenes publicadas y geolocalizadas recogidas a lo largo de un año (entre abril de 2017 y de 2018), con el objetivo de mostrar cómo se construye socialmente la imagen de una ciudad.

Para mí, supone un espaldarazo a las técnicas y métodos usados en la tesis, y creo que es una vía que no se había abierto hasta ahora en España, pero que podría ser fructífera si se superan las limitaciones que imponen las API actuales. El año que viene, seguiré desglosando lo que ha sido la investigación que conformó mi tesis en más publicaciones, a la vez que intentaré aplicarlo a otros objetos de investigación. Gracias a los editores de la revista por confiar en mi trabajo para una revista de este calibre.

Referencia completa: Cantón Correa, F. J. (2019). Cómo estudiar la construcción de la imagen de una ciudad a través de publicaciones de Instagram: una metodología aplicada a Granada. Comunicación Y Métodos1(2), 7-20. https://doi.org/10.35951/v1i2.22

Sobre cine y diversidad funcional

Hoy 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (o con Diversidad Funcional) y desde el área de Cultura de la Diputación de Granada, en colaboración con la UNESCO, me han invitado a participar en una sesión de Cine en la que se proyectará la película Balllad from Tibet (Tian Lai Meng Xiang, de Zhang Wei, 2017) para charlar sobre la relación entre cine y diversidad funcional. He de añadir que esta invitación vino gracias al artículo que escribí hace unos años sobre exclusión social y cine. Me gustaría reproducir a continuación lo que va a ser la presentación que voy a hacer en unas horas en el Palacio de los Condes de Gabia.

Me interesa todo lo que tiene que ver con la construcción de nuestra cultura visual y la visualidad, así como su auge actual. En este sentido, resulta sumamente interesante ver cómo el cine visibiliza o invisibiliza determinados temas como la violencia, el crimen, la pobreza o la exclusión social, convirtiéndose así en un reflejo social de nuestra mirada, que se construye social y culturalmente. El cine es, por tanto, un transmisor de ideas que muestra una parte seleccionada de la vida y que descubre nuevas realidades ocultas al espectador, al que ofrece una realidad desconocida.

Cuando escribí el artículo que mencionaba antes, me encontraba en un momento académico en el que trabajaba en temas de exclusión social y pobreza, desde la sociología, pero me interesaba la comunicación audiovisual (me hallaba cursando estos estudios) como herramienta de construcción de significados sociales. De hecho, apuntaba también en una comunicación sobre la sobrevisibilización del miedo en los medios de comunicación cómo éstos amplificaban y usaban los discursos del miedo a través de ciertas noticias y se construía así una visión irreal del mundo, más peligroso de lo que realmente era, con las cifras de criminalidad en España cayendo desde varios lustros atrás.

El cine también construye una visión del mundo. Y como arte, en numerosas ocasiones está interesado en mostrar historias que muestren los límites y las marginalidades de lo que consideramos normal. Le gusta contar lo extraño, lo original, son las historias que en mayor medida nos atraen más. Cuando el cine decide mostrar lo (normalmente) invisible, esto es, una realidad desconocida para buena parte de la sociedad pero cotidiana para otra parte, la marginalidad deja de serlo. Desde el interés narrativo, se visibilizan realidades desconocidas.

En el cine existe el denominado Test de Bechdel, que sirve para evaluar si un guion narrativo, ya sea de película, serie, cómic u otra representación artística, cumple con unos estándares mínimos que sirvan para evitar la brecha de género. Los requisitos para que la obra supere el test son, básicamente:

  • Que aparezcan al menos dos personajes femeninos.
  • Que estos personajes se hablen la una a la otra en algún momento.
  • Y que esta conversación trate de algo distinto a un hombre (sea o no una relación romántica, por ejemplo, familiar).

Me gustaría entonces plantear: ¿podríamos crear un test sobre diversidad funcional? Uno que hable de las obras artísticas en las que podamos comprobar que aparecen varios personajes con diversidad funcional, que éstos hablen entre sí y que el tema no sea algo relacionado con la diversidad funcional. También habría que ver si son o no los protagonistas de la historia que se cuenta y si es relevante en ella o no su discapacidad. En definitiva, sabemos que existe una brecha relacionada con la diversidad funcional, pero ¿qué visión es la que se da en el cine sobre este hecho? A veces, la propia diversidad es una buena excusa para que un actor o actriz pueda lucirse y ganar por su interpretación algún premio de prestigio como el Oscar.

El Cine es también un medio de transmisión de valores, por lo que es útil para promover actitudes positivas hacia la diversidad funcional. Aunque nos resulte visualmente atrayente, como ocurría con las atracciones de feria, con ese voyeurismo malsano que segregaba a las personas con diversidad funcional, hemos de superar, como ha ocurrido en la historia del cine, esa visión estereotipada y llena de prejuicios. Como afirma Olga Mª Alegre en “La discapacidad en el cine: propuestas para la acción educativa”, “la historia de la discapacidad en el cine es la historia de una distorsión de la imagen según los intereses económicos, políticos o sociales de la época, presentando el punto de vista del no discapacitado y excluyendo el de la persona con discapacidad”. Hasta el cine independiente de los 70 y, sobre todo, en los 80, la discapacidad será tratada como excusa argumental o para ilustrar ciertos estereotipos, pero desde entonces el tratamiento comenzará a ser más profundo y desarrollado, aunque esto conviva con cierta ambigüedad en algunos casos. Un punto de inflexión ocurrirá en 1986, con Hijos de un Dios Menor, éxito internacional de crítica y público, donde la discapacidad auditiva se convierte en el centro de la película, y además la actriz Marlee Matlin tiene esa diversidad funcional.

Desde entonces hay otra visión más ajustada a la realidad, más humana y centrada en la persona, consecuencia de los avances sociales de las últimas décadas. Y el cine es un reflejo de ellos. No obstante, siguen habiendo algunos aspectos que no se ajustan a la realidad:

  • La frecuencia con que aparecen estos personajes no se corresponde con la proporción de personas con diversidad funcional que hay en la sociedad.
  • Normalmente se trata de actores interpretando a personas con diversidad, no que tengan esa diversidad funcional realmente.

Por eso, aunque no nos guste la visión que se dé en algunos momentos, hay que aplaudir casos de éxito como Campeones, que visibilizan una realidad de una manera tan positiva. Voy a añadir algunos datos más:

  • Las personas con discapacidad tienen aún escasa presencia, aunque desde la década de los ochenta han aumentado el número de películas con protagonistas con diversidad funcional.
  • La mayoría de las películas son de género dramático, especialmente dentro del melodrama (emotivas) o de drama realista (basadas en hechos reales). Hay excepciones, pues también hay comedias, musicales o de animación.
  • Se trata más la discapacidad motora, pero también la intelectual y sensorial. Las menos tratadas suelen ser el autismo y otros trastornos del desarrollo.
  • Los temas tratados suelen ser:
    • Personales: autoestima, miedos, preocupaciones, aceptación, rechazo, soledad, autonomía…
    • Familiares: aceptación, relaciones familiares, conflictos de pareja, abandono y maltrato, superación dentro de la familia…
    • Interpersonales: amistad, amor, matrimonio, relaciones…
    • Otros: sociales, médicos, educativos…
  • Hay una desaparición paulatina de los estereotipos (aquellos que Norden puso de manifiesto en 1998 en “El cine del aislamiento”: desventurado cómico, dulce inocente, vengador obsesivo, villano discapacitado, noble guerrero, santo sabio y ciudadano superestrella) y de los extremos irreales entre lo muy negativo y lo muy positivo. Cada vez son más realistas, no discriminatorios, visibilizadores, sin dramatismos ni coralinas.

La evolución ha sido grande desde los estereotipos de las primeras películas mudas. Hoy se hacen películas muy interesantes, también éxito de crítica y público, y que están protagonizadas por personajes con algún tipo de diversidad funcional que, además, son una parte principal del argumento y su desarrollo, como ocurre en la reciente y estupenda Joker, de Todd Phillips.

Desde aquí, somos cada vez más audiovisuales, ahora consumimos más historias audiovisuales que nunca, especialmente en formato largo a través de las series. Y además lo hacemos a través de Internet: 2019 ha sido el año en que por primera vez el consumo audiovisual por Internet ha superado al televisivo. Desgraciadamente, en demasiadas ocasiones las series repiten los mismos estereotipos y paternalismos que en el cine.

¿Qué hay que hacer entonces? Educar a través del cine, aprovechar las emociones que suscita para normalizar determinadas situaciones. El cine es un recurso didáctico y debemos aprovechar la fuerza que tiene para conmovernos, pero también para abrir debates, cambiar ideas, construir miradas. La diversidad funcional es un tema en el que la visibilidad se torna fundamental. Que ver lo invisible lo hace visible. Y esta visibilidad y esta mirada es hoy día imprescindible para una sociedad más inclusiva, más justa y más social.


[Actualización: la presentación fue todo un éxito, pues en torno a unas 60 personas acudieron al evento y, aunque la hora y el tiempo no dio pie a un debate en la sala, pudimos conversar, en petit comité, de esta relación entre cine y diversidad funcional, así como de otros temas culturales. Agradezco a los asistentes su interés y asistencia y animo a su participación en próximos eventos de este tipo. Y gracias a la Diputación de Granada por contar conmigo en él. Espero que haya más.]


Referencias y enlaces:

Análisis de redes sociales con Gephi – Charla LibreLabGRX

El aumento en el volumen de información necesita de nuevas herramientas para visualizarla. En el mundo de las redes sociales se han vuelto muy útil las representaciones mediante grafos, y para ello se puede usar Gephi, un software open-source creado para ello. En esta charla rápida que di para la buena gente de LibreLabGRX mostré cómo usarlo para medir y visualizar redes sociales.

Algunos de los materiales que usé en la charla:

Aquí tenéis el streaming que hice de la charla en directo desde RadioLab UGR:

Y si te interesa el tema del software libre, te recomiendo que te apuntes al grupo de LibreLabGRX en Telegram y que también estés atento a sus convocatorias de eventos en su Meetup.

¡Viva el software libre y la filosofía open!

Materiales del Curso de Visualización de Datos para Estudiantes de Doctorado de Criminología

El martes 19 de noviembre tendré la oportunidad de hablar de visualización de datos a estudiantes de doctorado de las áreas de Derecho y Criminología. Cuelgo aquí diferentes materiales, referencias y enlaces: